Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Párkinson, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1997 que coincide con el nacimiento de James Parkinson, quien describió por primera vez esta enfermedad en 1817.
El objetivo de este día es sensibilizar a la población sobre una enfermedad neurodegenerativa compleja que afecta a millones de personas en todo el mundo y que va mucho más allá del temblor, su síntoma más conocido.
Presentación de la enfermedad
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo caracterizado principalmente por la pérdida de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra del cerebro.
Se trata de la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, solo por detrás de la enfermedad de Alzheimer. Según datos de la OMS, la enfermedad ha duplicado sus casos en los últimos 25 años y se prevé que sea la enfermedad neurodegenerativa más prevalente para 2050.
La enfermedad se manifiesta clínicamente cuando ya se ha perdido entre el 70% y el 80% de las neuronas dopaminérgicas, lo que explica su carácter progresivo y su diagnóstico tardío en muchos casos.
Perfil del paciente
- Edad media de inicio: alrededor de los 55 años
- Rango habitual: entre 45 y 65 años
- Casos precoces:
- Parkinson juvenil (<20 años)
- Inicio temprano (20–40 años), con mayor probabilidad de origen genético
Aunque el principal factor de riesgo es la edad, existen otros elementos relevantes:
- Genética: entre un 2% y un 10% de los casos presentan antecedentes familiares
- Factores ambientales: exposición a toxinas, estrés oxidativo o alteraciones mitocondriales
- Causa idiopática: en la mayoría de los pacientes no se identifica una causa concreta
Un ejemplo conocido es el actor Michael J. Fox, diagnosticado a una edad temprana, lo que ayudó a visibilizar la enfermedad a nivel global.
Síntomas
El Parkinson no es solo un trastorno del movimiento. Combina síntomas motores y no motores:
Síntomas motores
- Temblor en reposo (inicialmente unilateral)
- Rigidez muscular (rigidez en “rueda dentada”)
- Bradicinesia (lentitud de movimiento)
- Acinesia (dificultad para iniciar movimientos)
- Alteración de reflejos posturales
- Marcha inestable o “congelación” al caminar
Síntomas no motores
- Deterioro cognitivo progresivo
- Lentitud del pensamiento (bradifrenia)
- Trastornos del sueño
- Alteraciones afectivas (depresión, apatía)
- Disfunción autonómica
En fases avanzadas puede aparecer demencia asociada a la enfermedad.
Diagnóstico
El diagnóstico del Parkinson es fundamentalmente clínico, basado en la observación de los síntomas y su evolución.
Elementos clave:
- Inicio unilateral de los síntomas
- Presencia de temblor en reposo
- Buena respuesta inicial a la levodopa
- Evaluación neurológica completa
No existe una prueba única definitiva, aunque estudios de imagen y pruebas funcionales pueden apoyar el diagnóstico o descartar otros parkinsonismos.
Tipos y variantes
Aunque comúnmente se habla de “enfermedad de Parkinson”, existen diferentes formas y parkinsonismos:
1. Parkinson idiopático
Es la forma más frecuente, sin causa conocida.
2. Parkinson genético
Asociado a mutaciones como:
- LRRK2
- SNCA (α-sinucleína)
- PRKN, PINK1, DJ-1
Estas variantes pueden presentar características clínicas diferentes, como inicio precoz o evolución más agresiva.
3. Parkinsonismos secundarios
Simulan la enfermedad pero tienen otra causa:
- Farmacológico: por fármacos antidopaminérgicos
- Vascular: por enfermedad cerebrovascular
- Tóxico: exposición a sustancias como manganeso
- Postraumático o infeccioso
Tratamientos
Actualmente no existe cura para la enfermedad de Parkinson, pero sí tratamientos que mejoran significativamente los síntomas.
Tratamiento farmacológico
El pilar fundamental es la reposición de dopamina:
- Levodopa (L-DOPA): fármaco más eficaz
- Asociada a carbidopa para mejorar su efecto
- Agonistas dopaminérgicos
- Inhibidores de la monoaminooxidasa (MAO), como selegilina o rasagilina
Estos tratamientos alivian los síntomas, pero no detienen la progresión de la enfermedad.
Tratamiento quirúrgico
En pacientes seleccionados:
- Estimulación cerebral profunda (ECP)
- Implantación de electrodos en núcleos cerebrales
- Técnica ajustable y reversible
- Técnicas ablativas (menos utilizadas actualmente)
Terapias emergentes
- Terapias génicas
- Trasplante celular
- Uso de células madre pluripotenciales
Aunque prometedoras, aún se encuentran en fase de investigación.
Conclusión
La enfermedad de Parkinson es un trastorno complejo, progresivo y multifactorial que va mucho más allá del temblor. Su impacto en la calidad de vida de los pacientes es significativo, especialmente en fases avanzadas.
El Día Mundial del Párkinson representa una oportunidad clave para visibilizar esta enfermedad, fomentar la investigación y mejorar la comprensión social de quienes conviven con ella.
Fuente
Este artículo se ha elaborado a partir de diferentes referencias bibliográficas disponibles en la plataforma ClinicalKey Student, nuestra plataforma digital interactiva dirigida a estudiantes y docentes sanitarios que ofrece, entre otras mkuchas herramientas y recursos de estudio, acceso a libros, imágenes y contenido clínico actualizado. Saber más.
Obras consultadas:

Contenido adaptado de Neurología, 7ª edición.
Disponible en formato impreso, eBook y en ClinicalKey Student.
Consíguela en tu librería más cercana aquí.

Contenido adaptado de Principios de neurociencia, 10ª edición.
Disponible en formato impreso, eBook y en ClinicalKey Student.
Consíguela en tu librería más cercana aquí.

Deja una respuesta