{"id":2718,"date":"2026-04-14T12:06:34","date_gmt":"2026-04-14T12:06:34","guid":{"rendered":"https:\/\/studenthub.elsevier.com\/es\/?p=2718"},"modified":"2026-04-14T12:26:06","modified_gmt":"2026-04-14T12:26:06","slug":"tipos-signos-sintomas-shock","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/studenthub.elsevier.com\/es\/blog\/tipos-signos-sintomas-shock\/","title":{"rendered":"Tipos, signos y s\u00edntomas de shock"},"content":{"rendered":"\n<p>El\u00a0<strong><em>shock<\/em>\u00a0<\/strong>es el resultado de un conjunto de situaciones que por separado o en asociaci\u00f3n pueden provocar un<strong>\u00a0<em>desequilibrio entre el aporte de ox\u00edgeno y nutrientes y la demanda metab\u00f3lica que los tejidos generan.<\/em><\/strong>\u00a0Entendemos, por tanto, el\u00a0<em>shock<\/em>\u00a0como un problema de aporte y demanda metab\u00f3lica mediado por una alteraci\u00f3n de la perfusi\u00f3n org\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>La perfusi\u00f3n o el riego sangu\u00edneo de los tejidos se mantiene sobre la base de tres aspectos imprescindibles:<strong> el volumen de sangre, el efecto bomba del coraz\u00f3n y una red vascular eficaz<\/strong>. El detrimento de cualquiera de estos tres pilares de perfusi\u00f3n puede desencadenar una<strong> situaci\u00f3n de\u00a0<em>shock<\/em>\u00a0<\/strong>que d\u00e9 como resultado la hipoperfusi\u00f3n org\u00e1nica y por tanto la muerte. Aunque cuando el fallo afecta a uno de los procesos, los dos que permanecen \u00edntegros intentan elevar su actuaci\u00f3n para de esa forma poder asumir el problema del deteriorado, esta es la respuesta org\u00e1nica al problema, pero en muchas ocasiones no es suficiente para corregir la situaci\u00f3n de alteraci\u00f3n metab\u00f3lica, sobre todo si la causa del deterioro se mantiene. En caso de que se elimine esta causa, es posible que los mecanismos de compensaci\u00f3n sean capaces de restablecer el metabolismo normal.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tipos de shock<\/strong>: entender la causa, la perfusi\u00f3n y el gasto card\u00edaco<\/h3>\n\n\n\n<p>El shock no es una \u00fanica entidad, sino la consecuencia de una alteraci\u00f3n en el gasto card\u00edaco provocada por cambios en volumen, flujo, presi\u00f3n o distribuci\u00f3n de la sangre. Comprender qu\u00e9 componente de la perfusi\u00f3n est\u00e1 afectado permite clasificar los tipos de shock y orientar el manejo cl\u00ednico. A continuaci\u00f3n te presento una visi\u00f3n clara y pr\u00e1ctica de los tres grandes tipos de shock y sus subcategor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Shock hipovol\u00e9mico <\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 es<\/strong> Se produce cuando hay una disminuci\u00f3n del volumen sangu\u00edneo, lo que afecta la distribuci\u00f3n de ox\u00edgeno a los tejidos. Esta ca\u00edda de volumen puede deberse a hemorragias importantes o a deshidrataciones severas. El resultado es una reducci\u00f3n de la precarga.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puntos clave<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Causa principal: p\u00e9rdida de volumen (hemorragia, deshidrataci\u00f3n).<\/li>\n\n\n\n<li>Afecta principalmente al retorno venoso y a la precarga del ventr\u00edculo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Signos y manejo t\u00edpicos: <\/strong>hipotensi\u00f3n, taquicardia, signos de hipoperfusi\u00f3n; tratamiento centrado en repleci\u00f3n de volumen y control de p\u00e9rdidas.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Shock cardiog\u00e9nico <\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 es <\/strong>La perturbaci\u00f3n est\u00e1 en la capacidad mec\u00e1nica del coraz\u00f3n para funcionar como bomba, afectando la eyecci\u00f3n y el rendimiento sist\u00f3lico. Sus causas son diversas: arritmias, insuficiencia card\u00edaca, isquemias, necrosis, alteraciones valvulares, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puntos clave<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Causa principal: deterioro de la funci\u00f3n de bomba del miocardio.<\/li>\n\n\n\n<li>Puede incluir una subcategor\u00eda espec\u00edfica, shock obstructivo extracard\u00edaco: la bomba mioc\u00e1rdica falla no por un problema del miocardio en s\u00ed, sino por causas externas que limitan su trabajo.<\/li>\n\n\n\n<li>Causas asociadas: tromboembolismo pulmonar, taponamiento card\u00edaco, neumot\u00f3rax a tensi\u00f3n y otros escenarios que elevan la presi\u00f3n intrator\u00e1cica.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Signos y manejo t\u00edpico:<\/strong> baja presi\u00f3n de pulso, deterioro de la perfusi\u00f3n; tratamiento enfocado en soporte hemodin\u00e1mico y correcci\u00f3n de la causa subyacente (p. ej., reanimaci\u00f3n, dispositivos de asistencia, drenaje de taponamiento).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Shock distributivo <\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 es <\/strong>Aqu\u00ed el problema se debe a una disminuci\u00f3n de la resistencia vascular sist\u00e9mica, con afectaci\u00f3n primaria de la microcirculaci\u00f3n. Dentro de este grupo se ubican varios cuadros graves en los que la perfusi\u00f3n tisular se ve comprometida a pesar de un volumen circulante normal o alto en algunas fases.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puntos clave<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Causa principal: vasodilataci\u00f3n y p\u00e9rdida de tono vascular que reduce la resistencia sist\u00e9mica.<\/li>\n\n\n\n<li>Subtipos relevantes: shock s\u00e9ptico, shock anafil\u00e1ctico y shock neurog\u00e9nico.\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Shock s\u00e9ptico: toxinas bacterianas provocan vasodilataci\u00f3n temprana; alteraciones metab\u00f3licas y disfunci\u00f3n celular que pueden evolucionar a da\u00f1o org\u00e1nico.<\/li>\n\n\n\n<li>Shock anafil\u00e1ctico: liberaci\u00f3n de histamina que genera vasodilataci\u00f3n y disminuci\u00f3n de la perfusi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Shock neurog\u00e9nico: p\u00e9rdida de tono vasomotor con estasis venosa y dificultad para el retorno sangu\u00edneo a la microcirculaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Signos y manejo:<\/strong> con cada tipo hay variaciones en la temperatura de la piel, la perfusi\u00f3n y la respuesta al tratamiento; el manejo se orienta a corregir la vasodilataci\u00f3n, mantener la perfusi\u00f3n y tratar la causa desencadenante.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>La clasificaci\u00f3n en hipovol\u00e9mico, cardiog\u00e9nico y distributivo facilita la comprensi\u00f3n de la fisiopatolog\u00eda del shock y gu\u00eda las decisiones terap\u00e9uticas. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, la evaluaci\u00f3n r\u00e1pida de volumen, funci\u00f3n card\u00edaca y tono vascular permite identificar el tipo de shock y actuar de forma oportuna para restablecer la perfusi\u00f3n tisular y evitar la disfunci\u00f3n org\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Signos y s\u00edntomas de&nbsp;<em>shock<\/em><\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El primero de ellos, que no es habitualmente muy perceptible, consiste en el intento de equilibrar el medio interno por la alteraci\u00f3n que provoca el metabolismo anaerobio, lo que hace que los lactatos y otras sustancias acidifiquen el medio, provocando acidosis metab\u00f3lica. Para compensarla, el pulm\u00f3n intenta perder el m\u00e1ximo de \u00e1cido carb\u00f3nico posible, lo que se traduce en&nbsp;<em>taquipnea y elevaci\u00f3n de la capnometr\u00eda<\/em>&nbsp;(EtCO&nbsp;<sub>2<\/sub>&nbsp;).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"914\" height=\"518\" src=\"https:\/\/studenthub.elsevier.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2026\/04\/image_708931.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2720\" srcset=\"https:\/\/studenthub.elsevier.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2026\/04\/image_708931.png 914w, https:\/\/studenthub.elsevier.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2026\/04\/image_708931.png?resize=300,170 300w, https:\/\/studenthub.elsevier.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2026\/04\/image_708931.png?resize=768,435 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 914px) 100vw, 914px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, existen uno<strong>s signos m\u00e1s cl\u00e1sicos del&nbsp;<em>shock<\/em><\/strong>&nbsp;de los que podemos destacar los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Disminuci\u00f3n de la PVC en m\u00e1s de 3&nbsp;cmH&nbsp;<sub>2&nbsp;<\/sub>O, por las mismas causas que explicaban la disminuci\u00f3n de la PA.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Taquicardia, en un intento de mejorar el GC y la activaci\u00f3n de los mecanismos compensadores card\u00edacos y mixtos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Palidez de piel y mucosas. La redistribuci\u00f3n de los flujos para obtener mayor disposici\u00f3n de volemia en los \u00f3rganos nobles hace que la sangre se reduzca en la piel, que de esta forma pierde el color, lo que provoca una palidez evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Disminuci\u00f3n del relleno capilar. Como consecuencia de lo comentado anteriormente, el llenado del lecho ungueal se encontrar\u00e1 retrasado a m\u00e1s de 2 s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Hipotensi\u00f3n, referenciada sobre una PA media (PAM) inferior a 60&nbsp;mmHg, una PA sist\u00f3lica (PAS) inferior a 80&nbsp;mmHg o una disminuci\u00f3n de la PAM de m\u00e1s de 40&nbsp;mmHg. Esta \u00faltima, por ejemplo, es valorable en situaciones en las que las cifras de PAS parecen correctas, pero se puede tratar de pacientes hipertensos con cifras basales demasiado elevadas que, cuando son patol\u00f3gicas por el&nbsp;<em>shock&nbsp;<\/em>, pueden parecer normales. La causa de la hipotensi\u00f3n es la p\u00e9rdida de volumen en el caso del&nbsp;<em>shock&nbsp;<\/em>hipovol\u00e9mico o la p\u00e9rdida de presi\u00f3n por el efecto bomba en el cardiog\u00e9nico o de tono vascular en el caso de los distributivos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Disminuci\u00f3n de la onda de pulso. Est\u00e1 directamente relacionada con el punto anterior. A falta de volumen en el sistema vascular o de tono en los vasos, la toma del pulso mediante el tacto se&nbsp;ve dificultada e incluso la pulsaci\u00f3n se pierde en los puntos distales. As\u00ed, ante&nbsp;la presencia de pulso radial sabremos que el paciente tiene al menos una PAS de 80&nbsp;mmHg; si el m\u00e1s distal es el humeral, ser\u00e1 al menos de 70&nbsp;mmHg, y si solo se encuentran pulsos centrales la PAS ser\u00e1 de 60&nbsp;mmHg.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Oliguria, que puede evolucionar hacia la anuria por hipoperfusi\u00f3n renal. Cuando la PAS disminuye por debajo de 60&nbsp;mmHg, la perfusi\u00f3n renal no es suficiente para poder formar orina de manera normal, lo que da lugar a la oligoanuria del&nbsp;<em>shock&nbsp;<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Alteraci\u00f3n de grado de consciencia. La disminuci\u00f3n de la perfusi\u00f3n cerebral y el aumento de las toxinas, junto con la disminuci\u00f3n del pH, generan un clima demasiado inadecuado para el sistema nervioso central (SNC), lo que afectar\u00e1 a&nbsp;su funcionamiento y se manifestar\u00e1 con disminuci\u00f3n del grado de consciencia e incoherencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;Acidosis metab\u00f3lica. Los productos de desecho del metabolismo anormal generan toxinas acidificantes que se unen al aumento de lactatos y otras sustancias fruto de la lisis celular.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-cf9dd0f5 wp-block-columns-is-layout-flex\" style=\"margin-top:0;margin-bottom:0;padding-top:0;padding-right:0;padding-bottom:0;padding-left:0\">\n<div class=\"wp-block-column has-background is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"border-radius:28px;background-color:#eee7d7\">\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"padding-top:var(--wp--preset--spacing--20);padding-right:var(--wp--preset--spacing--20);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--20);padding-left:var(--wp--preset--spacing--20);flex-basis:33.33%\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"198\" height=\"279\" src=\"https:\/\/studenthub.elsevier.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/11\/2026\/04\/image_2a8b11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2719\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"padding-top:var(--wp--preset--spacing--20);padding-right:var(--wp--preset--spacing--20);padding-bottom:var(--wp--preset--spacing--20);padding-left:var(--wp--preset--spacing--20);flex-basis:66.66%\">\n<p>Contenido adaptado de <em><strong>Enfermer\u00eda cl\u00ednica II<\/strong><\/em>. <strong><em>Cuidados cr\u00edticos y especialidades m\u00e9dico-quir\u00fargicas<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Disponible en <a href=\"https:\/\/www.clinicalkey.com\/student\/nursing\/content\/toc\/3-s2.0-C20130139438?origin=share&amp;title=Enfermer%C3%ADa+cl%C3%ADnica+II&amp;meta=2017%2C+Morillo+Rodr%C3%ADguez%2C+Javier&amp;img=https%3A%2F%2Fcdn.clinicalkey.com%2Fck-thumbnails%2FC20130139438%2Fcov200h.gif\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ClinicalKey Student<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cons\u00edguela tambi\u00e7en en tu librer\u00eda m\u00e1s cercana <a href=\"https:\/\/www.elsevier.com\/es-es\/promotions\/mapa-de-librerias\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">aqu\u00ed.<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00a1Esperamos tus comentarios! \u00bfQu\u00e9 otros temas te gustar\u00eda que abord\u00e1semos en este blog?<\/strong><\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El\u00a0shock\u00a0es el resultado de un conjunto de situaciones que por separado o en asociaci\u00f3n pueden provocar un\u00a0desequilibrio entre el aporte de ox\u00edgeno y nutrientes y la demanda metab\u00f3lica que los tejidos generan.\u00a0Entendemos, por tanto, el\u00a0shock\u00a0como un problema de aporte y demanda metab\u00f3lica mediado por una alteraci\u00f3n de la perfusi\u00f3n org\u00e1nica. 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